[EEC] Capítulo 7: Eli.

¡Hola!

Va el choro de siempre “hace mucho que no escribo, blablabla”

Bueno, mejor no…

Solo diré algo:

Si recuerdan, hace algunos capítulos solicité nombres para un personaje. Pues bien, después de pensarle mucho elegí un nombre que me ha perseguido desde hace varios años. En realidad es un nombre muy bonito, y viene de uno de mis libros favoritos, “Tom Sawyer”. ¿Lo habeis leido? ¿Os suena familiar el nombre Becky Tatcher? Pues desde que leí por primera vez ese libro (que por cierto, me lo regalaron mis abuelos maternos cuando acabé la primaria) me enamoré perdidamente del personaje de Becky, y por supuesto, de su nombre.

Total, ya tenía decidido utilizar ese nombre para mi personaje (van a decir las personas que me conocen: ¡Otra vez esa Becky!) pero, pero, pero… esta semana sucedió algo curioso. Resulta que recordé un nombre… un nombre que si bien está presente en mi vida porque algunas familiares mias lo llevan, en realidad el significado que tiene para mi este nombre no está enlazado a mi familia para nada.

Es un nombre que me resulta bonito, sencillo pero bonito. Me recuerda mi infancia, me recuerda los momentos en que la mayor preocupación de uno es pensar si es más divertido jugar con una pelota, o corretear a sus amigos, o a las niñas que gritan como locas. No daré más especificaciones de el por que de este nombre, ya que (he de admitirlo) hasta cierto punto me avergüenzan mis pensamientos acerca de la portadora de este nombre… y no es que sean malos y o impropios… solamente es que nose… recordar a esa persona me hace sonreir y no se ni porque.

Y bien, este nombre me ha estado persiguiendo toda la santa semana, junto con el rostro de esa personita.

Dedico entonces este capítulo a esa personita, que no veo hace años, que no se que sea de su vida (en realidad creo que nunca me interesó hasta ahora), que tampoco tiene la menor idea de mi vida (y no creo que le interese) y que bueno… está provocando mucho drama tan solo porque me acordé de ella. XD

(No, no son traumas de mi infancia, no fue mi novia, ni nada de eso, ni quería que lo fuera, ni me había pasado por la mente hasta ahorita que siento que estoy drogado pensando tonterias XDDD)

Como sea…

Espero que les guste.

🙂

~

[El Escritor:  La historia de un tejedor de sueños.]

Capítulo 7:  Eli.

~

El Sol brillaba por su ventana.

Un gran día acababa de comenzar, y la pequeña niña no quería perderse ni un solo instante: Una fecha que solo sucedía una vez al año, su fecha. Alguna vez, cuando su papá aun viví con ella y su madre, le dijo: “En tu día, todo es posible… así desees volar en los confines de Arabia, o comerte las nubes invisibles de Agrabah, todo se puede… solo es cuestión de que lo desees”.

Abrió los ojos… esos grandes ojitos tornasoleados. Pestañeó un par de veces y sonrió con sus lindos y pequeños labios.

– ¡Mamiiiiiiii! – gritó mientras se bajaba de su camita.

Nadie contestó.

Pensó que quizá su madre se estaría bañando, así que se dirigió a la cocina, tomó su sillita y la puso junto a la puerta del refrigerador. Se subió a ella y tiró con todas sus fuerzas hasta lograr abrir esa gran puerta.

Tomó el cartón de leche y lo puso en la mesa, mientras arrastraba su sillita a la alacena.

Observó detenidamente ese mueble… siempre le había parecido el mueble más hermoso de su casa, amarillo, con cuatro puertas y unas rendijitas desde las cuales podía observar que había adentro. Abrió una de las puertas y buscó su cereal… pero se había acabado.  No le dió mucha importancia y tomó el cereal de mamá, junto con dos platos y unas cucharas.

Buscó los mantelitos plásticos que su madre ponía siembre sobre la mesa y trató de acomodar lo mejor posible sobre ellos los platos, las cucharas y el cereal con leche.

Acomodó su sillita junto a la mesa y se sentó. Comenzó a mover sus piecitos de adelante hacia atrás, mientras tareareaba una canción. Cuando terminó de tararear la canción, se dió cuenta que todo estaba muy silencioso.

Se bajó de su sillita y regresó a su cuarto. Ahí abrió su cómoda y buscó su vestido favorito: blanco con un gran moño rosa.

Tocó la puerta del baño, para saber si mamá seguía ahí… no hubo respuesta. La pequeña abrió la puerta del baño y se dió cuenta que estaba vacío. Pensó que quizá mamá había salido a la tienda, así que decidió darle una sorpresa. Abrió las llaves del agua y movió la palanca para que dejara de caer agua de la regadera y comenzara a llenarse la tina. Buscó una toalla seca se sumergió en el agua tibia.

Volvió a tararear la cancioncita, preguntándose en ¿dónde la había escuchado?

El agua caliente la adormeció un poco, pero no detuvo sus intenciones. Terminó de bañarse y haciendo un gran esfuerzo, se vistió por primera vez en su vida totalmente sola. No olvidó abrochar la cinta de sus zapatitos, puso especial esmero en el moño de su vestido y tuvo un gran cuidado al cepillar su cabello. Dudó un instante al mirar sobre el tocador un par de moños para adornar el cabello, pero al final decidió que se veía más coqueta con el cabello suelto.

Alguna vez, papá le había dicho que las niñas de cabello largo eran las más bonitas.

Con el recuerdo de papá, una lágrima cruzó su mejilla… “Desearía que estuvieras aquí papi” pensó, mientras trataba de imaginarse si en verdad en su día cualquier deseo se podía cumplir.

Mamá aún no llegaba y la pequeña tenía ya bastante hambre. Salió a la pequeña terraza de su balcón y observó las macetas con flores que cada tarde regaba su mamá con mucho esmero. Le pareció buena idea ayudar a su mamá, para que en la tarde pudieran salir a comer un helado. Fue a la cocina y sirvió 6 vasos de agua. Con mucho cuidado, llevó cada uno de los vasos a la terraza y virtió el contenido de cada uno en cada maceta respectivamente. Satisfecha por su trabajo, miró de nuevo las flores, y una en especial llamó su atención. Era una flor blanca, con un centro amarillo. No sabía el nombre de esa flor, pero estaba segura que era la flor más bonita que jamás había visto.

Un ruido desvió su atención de la flor. La puerta del departamento se abrió, y ella esperó un par de minutos.

-¡¡¡¡¡Eli!!!!!-

La pequeña niña corrió al encuentro de su madre, esperando recibir un abrazo, o una sonrisa. Desgraciadamente, lo primero que vió fue la cara de enojo de su madre, mientras esta le gritaba:

– ¿Qué hiciste?, ¿Qué hace el refrigerador abierto?, ¿Qué son estos platos con esta porquería de pasta aguada dentro?, ¿Por qué está mojada la tina? –

Eli corrió hacia la cocina y empujó la puerta del refrigerador. Subió a su sillita y observó que el cereal que había servido para ella y su madre estaba aguado y pastoso.

Fue al baño y se dió cuenta que no había quitado el tapete de encima de la coladera, y el agua seguía ahí.

– Mami, yo te serví el desayuno y mientras llegabas me bañé – dijo la pequeña.

Su madre se detuvo un momento a pensar lo que la niña le acababa de decir, pero antes de que pudiera disculparse sonó el teléfono.

Eli se quedó en silencio, y descubrió que la tonadita que había estado tarareando venía de afuera… quizá del pasillo.. parecen campanitas de un timbre.

Mientras mamá habla por teléfono, Eli abre la puerta del departamento y escucha cuidadosamente. El sonido viene del final del pasillo, muy posiblemente de la última puerta. Caminó lentamente y dudó al mirar la gran puerta enfrente de sí, pero al final se armó de valor y golpeó un par de veces, llamando a la puerta.

La musiquita deja de sonar y a la vez, Eli ya no alcanza a escuchar la voz de su madre al teléfono, así que sale corriendo de regreso a su departamento.

Mamá está encerrada en su cuarto, se escucha que mueve algo dentro del ropero. Eli recuerda la florecita del balcón y sale a la terracita. Mientras está ahí, nota que hay un señor joven en otro de los balcones del edificio. El señor se agarra el estómago, da media vuelta y desaparece del balcón.

La pequeña comienza a tararear de nuevo la musiquita y decide buscar de nuevo el orígen de la misma. Parece que mamá sigue ocupada, así que Eli decide salir nuevamente y aventurarse a tocar esa puerta del final del pasillo.

Ahí está la puerta, tan alta, tan simple… tan intimidante.

“Toc Toc”

-¡¡¡Eliiii, ¿dónde estás?!!!- grita mamá.

– ¡Voooooooooooooooy! – gritó enojado alguien desde el otro lado de la gran puerta.

Sin pensarlo dos veces, Eli sale corriendo de nuevo quedándose con la duda de ¿quién había gritado desde el otro lado? y ¿qué era la tonadita que sonaba nuevamente?.

– ¿Qué hacías afuera? ¿Cuántas veces te he dicho que no te salgas sin vigilancia? – la regañó su madre – Debo salir, regreso en la noche – finalizó su madre mientras caminaba hacia afuera y cerraba la puerta.

– Oye Mami, no olvides que hoy es mi cump.. –

La puerta sonó como si la hubieran cerrado, pero hizo un click extraño. Eli se acercó y se dió cuenta que en sus prisas, su mamá no se había asegurado de cerrar bien la puerta. Curiosa, se asomó y alcanzó a ver al joven del balcón vecino saliendo de la puerta de donde provenía la musiquita. Vió que iba enojado y pensó que quizá se debiera a que “alguien” había llamado a su puerta en 2 ocasiones sin haberse quedado ahí. Eli se sintió culpable y quizo disculparse.

El vecino bajó las escaleras, y Eli quizo alcanzarlo, pero se detuvo: recordó que tenía prohibido salir. Dió media vuelta para entrar al departamento, y lo siguiente que aconteció fue tan espantoso que lo vió como si fuera en cámara lenta…

… a unos centímetros de ella, su puerta se cerró sin que pudiera hacer nada. Estaba afuera del departamento, sola, sin llaves, sin compañía y sin saber ¿a qué hora regresaría mamá del trabajo?. ¿Mamá? ¡Mamá! ¡¡¡La iba a regañar en cuanto la viera afuera!!!.

Eli observó y se preguntó ¿qué podía hacer?… Nada. Le daba miedo tocar las puertas de los demás vecinos para pedir ayuda… los extraños la aterraban… el simple hecho de imaginarse dentro de otro departamento con alguien desconocido esperando a mamá la aterraba. Derrepente, algo nubló su vista y humedeció sus mejillas: lágrimas.

Se sentó en la escalera y dejó que el llanto le hiciera compañía durante las siguientes horas.

No supo cuanto tiempo había pasado… seguramente una eternidad. Escuchó unos pasos a su lado, una puerta abrirse y cerrarse casi de inmediato. Los pasos volvían sobre sí, lentamente. El sonido del caminar de esa persona se detuvo justo a su lado, para dar paso a algo que le dió a Eli la idea de que se sentaron a su lado.

– ¿Qué tienes pequeña? – dijo una voz amable y calmada.

Eli siguió llorando, hasta que se agotaron sus hermosas lagrimitas. Su respiración se normalizó y se tranquilizó un poco. Se atrevió entonces a mirar a su lado y se dió cuenta que el señor del balcón estaba junto a ella, recargado sobre sus piernas (de él) y dormido. “Así de cerca se ve menos grande” pensó Eli y sonrió.

Se levantó y acercó a la puerta de su departamento. Comenzó a recorrer con sus deditos la manija. Jugueteó un poco con su contorno, hasta que se le ocurrió presionar la pequeña palanca encima del picaporte. Hizo click y la puerta se abrió.

– ¡Oh! – dijo ella y empujó la puerta, miró al joven sentado en las escaleras y dudó. Escuchó la voz de su madre acercarse, entonces dejó de dudar y se metió al departamento rápidamente. Se tumbó en el sillón y prendió la televisión.

– Eli, cierra los ojos – dijo su madre mientras se acercaba

-¡Felíz Cumpleaños! – dijo su padre

Eli abrió los ojos muy contenta y abrazó a sus padres.

– ¿Quieres pastel? – preguntó su madre, mientras le mostraba una gran caja.

–  ¿O prefieres abrir tu regalo primero? – le dijo su padre mientras se reía.

Antes de decidir, Eli recordó algo. Abrió el ventanal del balcón y cortó la hermosa flor que había estado mirando en la mañana.

– ¡Heyy!! ¿Por qué cortaste mi Margarita? – le dijo sorprendida su madre.

– Ahorita regresooooooo – dijo Eli, abrió la puerta y corrió al fondo del pasillo. Tocó la puerta. El joven que la acompañó toda la tarde abrió y la miró sorprendido.

Con uno de sus deditos, Eli le indicó que se agachara.

– Gracias por tu compañía amigo – le dice mientras le entrega la flor y le da un abrazo caluroso. – ¡Hasta mañana! – añade, da media vuelta y se va.

El joven se queda plantado en el umbral de su puerta, mirando como Eli se aleja por el pasillo y entra a su departamento sonriendo.

Sus padres la observan un poco desconcertados…

– ¿Qué fue eso? – pregunta su padre

– No tengo la menor idea, pero se llevó mi flor más bonita… – contesta su madre

– ¿Y el pastel? – pregunta Eli mientras salta sobre los sillones.

El resto de la noche transcurrió tranquila. Eli durmió muy tranquila y soñó con libros y flores… nunca supo porqué… es más: a la mañana siguiente no recordaba su sueño, pero sí recordaba a su nuevo amigo.

~

~ Alfred ~

Dedicado también a la persona más importante en mi vida desde siempre: Mi hermano. Se que no le gusta lo que escribo, y que dificilmente me lee (no importa). Pero no deja de ser la persona más importante para mi que existe (y que me perdonen mis padres, espero no se me ofendan XD). Siempre fue mi compañero de juegos, mi confidente, mi cómplice de travesuras, el que me encubria en algunas tonterias, el que me hacía cubrirlo en otras… el que me aprendía las malas mañas (o me enseñaba otras), el que me aprendía cosas buenas (y me enseñaba otras tantas). A fin de cuentas mi complemento (hasta hace un tiempo). La gente crece y sus intereses cambian. Pero no por eso dejo de ¡QUERERTE UN CHINGO CABRÓN! Y espero me permitas dedicarte este capítulo de mi historia (que bien no vale gran cosa) pero quiero expresarte de algun modo lo importante y especial que eres para mi.

¡Felíz cumpleaños! ¡Felices 18!

No olvides que siempre, SIEMPRE puedes contar conmigo, por más difícil que parezca: Siempre estaré para tí.

~14/06/2010~

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16 pensamientos en “[EEC] Capítulo 7: Eli.

  1. Asiul dice:

    AWWWWW
    que bonitoo!!!

    esa niña me gusta tanto jajaja tenemos los mismos gustos jajajaja y sí, las niñas nos vemos mejor de cabello largo y suelto sin adornos raros!

    muy bueno! 😀

    • Alfred dice:

      Muchas gracias por leer Asiul 😀
      Me alegra saber que te agradó, era la idea ^^

      Y sí chicas: Os veis mucho más guapetonas con el cabello suelto y largo, largo, laaaaargo :D___

  2. Ilsita!! dice:

    Aaaaaaaawwww
    Qué hermosa niña!!
    Tan inocente, tan “limpia”.
    La adoro intensamente jajajaja
    Me gustó mucho!!
    Sigue así XD

  3. Edward dice:

    Uau! Sin duda, creo que ha sido de las cosas más bonitas que he leído. Muy buena entrada, sigue así!

    🙂

  4. alma dice:

    simplemente wo0wo0w

  5. jessy dice:

    Genial…..
    Un capitulo, con mucha ternura, al momento de leerlo, me fui imaginando a la hermosa nena, tan noble, inocente, feliz, en fin….. quien no quisiera seguir con esa inocencia..?? vdd!! jeje..

    me agrado bastante.
    DE LO QUE ME HABIA PERDIDO EN LEER VDD???
    gracias primo te kiero!!

    aa por cierto, creo que tu forma de redactar esta mejorando, no digo que alguna vez hayas redactado mal, pero cada dia eres mejor!!===== FELICIDADES!!====

  6. yumita dice:

    Alo pues je creo que como a todos me encanto esa niña.. me hizo recordar cosas de la infancia y el como somos tan inocentes a esa edad pero tan lindos a la vez n.n

  7. Steph dice:

    Hola alfred,esta historia me encanto,me encanta leer ya que mi mente vuela y vuela imaginando las historias,acomodando posibles imágenes de como era la niña su mundo o alrededor,y la niña preparaba una sorpresa para su madre siendo q sus padres tenian una para ella :D,y trato de descubir,¿Cual será esa tonadita? jaja
    Saludos alfred 😀

    • Alfred dice:

      ¡Hey!
      ¡Que grata sorpresa!
      Me da mucho gusto saber de tí.
      Oh… la tonadita… si te digo ¿qué es? perderá su encanto. Dedúcelo 😛
      Gracias por leer n_n

  8. xail dice:

    oyeee no crees q ya tienes muuuy abandonada esa historia??
    aun quiero saber que paso con el niñito del primer capitulo!!!

    • Alfred dice:

      Yo lo que creo es que llevar 3 historias públicamente (y otras que no verán la luz aún) no es tan fácil, sobretodo cuando no trabajo de esto. XD

      Por cierto, ¿hace cuántos años que no publicas nada en tu blog?

      Lástima que 7 capítulos después no logres deducir que le sucedió a ese pequeño…

      ;P

  9. […] visitas colman la tabla de registros, junto con 6 entradas, de las cuales puedo destacar Eli. (capítulo 7 de la historia de El Escritor). ¿Qué tiene de interesante este capítulo? Además de […]

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