Libros viejos.

05/11/2010 – (05/21)

Si alguien pregunta, me gustan mucho los videojuegos.

Pero no cualquier videojuego, lo divertido es poder compartirlos con mis amigos.

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Dedicado a la amiga que me mostró esa librería y a la vez me enseñó que un libro no necesariamente tiene que ser nuevo para tener un gran valor: Ana “Asiul” .

El valor de los libros está en lo que nos provocan, no en su antigüedad o precio.

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No se como describirlo, no se como explicarlo, pero solo una cosa clara en mi visión: Tú.

Ahí estás, tan linda, tan alegre, tan tú.

Y es que no hay palabras para definirte: Solamente Tú.

Aquí estamos, rodeados de sabiduría, de conocimiento, ficción y fantasía. Nuestro entorno es una hermosa librería.

Flota en el aire un hermoso aroma, delicioso de verdad… ni siquiera es un perfume, es el aroma a viejo de los libros.

¿Te parece extraño?

Para mí no lo es. Siempre me ha resultado fascinante el olor de un libro con muchos años encima, un libro viejo… con sus tapas desgastadas, sus hojas enmohecidas y su tinta escurriendo en las esquinas finales. Tiene un grandioso significado, significa mucho tiempo de la vida de alguien que se esmeró en darle al mundo un poco de sus pensamientos.

Esos pensamientos tan privados que tenemos, esos pensamientos que difícilmente logramos compartir… justo ahora, pienso y pienso tantas cosas.

De un lado, un librero repleto de obras de un autor que desconozco, del otro… uno de mis favoritos: Mark Twain. ¿Alguna vez te he dicho cuánto me gusta Tom Sawyer? Sin mucho esfuerzo, puedo recordar el día que terminé la primaria… mi familia estaba ahí aplaudiendo algo que entonces fue un gran logro… hoy pienso que quizá pude haberme esforzado más, pero no me arrepiento.

Una pequeña bolsa verde, con un cordón rojo y un brillante moño en forma de estrella; eso y nada más colgaba de una de las manos de mi abuelo. Tanto él como mi abuela siempre se han encargado de llenar una gran parte de la felicidad que inunda mi corazón. Juntos, se acercaron a mi, me dieron un abrazo y me tendieron la pequeña bolsa. – ¡Ábrelo!- dijeron. Mi cara de asombro debió ser una joya para fotografía, pero no existe imagen de eso… por el contrario, la grata de sensación de una dura tapa en mi mano aun corre por mis recuerdos.

¡Un libro! ¡Un hermoso libro de tapas verdes! ¿Qué dice? “Tom Sawyer – Mark Twain” – Va a gustarte mucho – fueron las palabras de mi abuela mientras sonreía al verme observar con detalle al chico pelirrojo de la portada. Gracias… gracias entonces y gracias ahora.

Recuerdo haber leído con ferviente pasión ese gran regalo… una, dos, tres y muchas más veces estuvo en mis manos, todavía hoy día puedo leerlo sin ningún trabajo, pero con mucho gusto. Tom, Huck, Becky, Joe el Indio, Sid y la Tía Polly… no me cuesta nada recordar los personajes y la historia entera.

Durante años, soñé con ser como Tom, un vago sin interés en la escuela, con una pequeña familia y enamorado de las aventuras. ¿Qué habría dado por navegar en una tabla y encontrar una isla?, ¿Quién no querría involucrarse en un crimen y sentir la adrenalina sabiéndose inocente?. Un maravilloso e imposible entorno…

De vuelta a la vida real, cada segundo que pasa es maravilloso… hay tantas sensaciones inundándome y no se a cuáles debo hacer caso y cuales debo ignorar. Ahí estás, vas y vienes entre los libreros, hojeando cualquier libro que se cruza por tus ojos.

Para distraerme un poco, decido contar todos y cada uno de los tomos de Tom Sawyer que hay a mi lado… 1, 2, 30, 40, 90, … después del 150 comienzo a emocionarme… ¿cuántos de estos habrán sido leídos y cuántos estarán nuevos?

Agitas tu mano llamándome y distraes mis pensamientos. – Ven, vamos a comer – dices mientras tomas mi mano y me jalas hacia afuera.

¿Alguna vez podré regresar a ese maravilloso y diminuto espacio?

No lo sé… pero por un momento he olvidado mi realidad, para transportarme a un delicioso viaje de recuerdos.

Será quizá, una de las mil razones por las que Amo los libros.

Porque me traen recuerdos, de ti, de mi, de nosotros y de los demás.

Porque hoy, cada que leo Tom Sawyer, también me acuerdo de ese día, y de todo cuanto sucedió después…

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~ Alfred ~

 

 

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10 pensamientos en “Libros viejos.

  1. muthe dice:

    a mi tambien me encantan los libros viejos 🙂

    lo unico, tom sawyer no lo lei nunca jajja

  2. Asiul dice:

    awwww yo amo esa librería, los libros y los recuerdos 😀

    creo que ya no hay tantos libros de Mark Twain pero el aroma sigue estando hermoso (:

    un abrazo enorme!

  3. Ilsita dice:

    Me gusta, entrar a una librería con ese olor es toda una experiencia

  4. Mili dice:

    Hola, Alfred.
    Este post me gustó mucho también. Me encantaría que tus abuelos pudieran leerlo, lo disfrutarían tanto como yo.
    Este tipo de narraciones son de fácil lectura, atractivas. Es bueno que un texto breve y “aislado” (suelto) tenga ese sabor, un buen principio, algo interesante y lleno de sentimiento enmedio, y un buen final.
    ¡Bien!
    Saludos.
    Mamá.

    P.D. Los que promueven la lectura deberían usar textos como este para invitar a la juventud a leer los “clásicos”. Haces que se antoje leer el libro.

  5. VLC Media Player Free Download dice:

    i want it

  6. […] han sido las siguientes: 21/21 ¡Todo un reto!, Porcelana, Quiero, Lidiando con un Sueño, Libros Viejos, Hoy Despertó, Pero No Encontró Algo Más, Una Estrella, Media Centena De Razones (Geeks) Para […]

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