Selene.

 

A veces me acuerdo de ti.

Cada día con menos frecuencia, pero lo sigo haciendo.

Hay ratos en que me gustaría volver a escribirte cosas, a contarte cuentos, enviarte cartas y platicar contigo.

Me encuentro tumbado sobre la cama, mirando al techo y pensando en ti.

Observo la humeante tasa de té que está sobre mi escritorio y me acuerdo de ti.

También aquella bolsa de regalo que está sobre el tocador me trae tu recuerdo a la cabeza.

 

Hoy todo se parece a ti. Aquel montón de ropa sucia sobre el canasto, pareciera que tiene tu figura. Aquella persiana abierta proyecta tu sombra en el piso.

 

¿Cómo fue que llegaste y cuándo fue que desapareciste?

 

Tu sonrisa, tu cabello, tus suaves manos y tu melodiosa voz diciéndome cosas al oído.

El rastro de luz que se cuela por la ventana, tan cálido como tu aliento, tan brillante como tus ojos.

 

 

 

Creo que ha pasado demasiado tiempo. Tanto que ni siquiera puedo contarlo.

Y es que, para cuando abro los ojos, te has ido nuevamente, como cada noche que vienes a mí.

Tú y tu recuerdo inexistente. Tú y la invasión de tu ser en mis sueños.

Porque eso eres: sólo un sueño que me acosa cada noche, que me pinta bellas palabras y melodiosas sinfonías para que pueda alejarme de la realidad. Pequeña ninfa de los ríos. Eres aquello que anhelo al obscurecer diariamente.  Dulce noche, ven a mí nuevamente. Llévame contigo. Arrebátame de este mundo y amárrame en tus brazos.

Selene, luna mía, ilumíname y guía mi camino hacia ti. Cambia el trayecto de la marea, arrúllame con el vaivén de la corriente. Hazme tuyo un instante y no me dejes huir de ti, atrápame, sedúceme con tus suaves cabellos estrellados.

 

~~~~~ ~~~~~ ~~~~~ ~~~~~ ~~~~~ ~~~~~

 

Para cuando abro los ojos, ella se ha ido de nuevo para dar paso a la luz del sol.

Sol… sol… soledad. De nuevo me encuentro solo. La noche ha terminado y ella se ha ido dejándome de nuevo en la realidad, lejos de mis sueños, lejos de la tranquilidad, lejos de ese mundo donde todo es perfecto.

 

Adiós, bella mía. Vuelve por mi nuevamente hoy. Te estaré esperando, dulce noche.

 

~ Alfred ~

 

 

 

 

 

 

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3 pensamientos en “Selene.

  1. Ilse dice:

    De esas lecturas que son buenas para antes de dormir 🙂
    Sigue escribiendo.

    • Alfred dice:

      Espero poder seguir haciéndolo 😉
      Creí que así como el blog estaba empolvado, también los lectores. Veo que no.
      Gracias por leer y por tan pronto comentario. 🙂

  2. Mili dice:

    ¿Selene será lunática? 😉

    Hola, hijo. Me gustó tu texto Selene. A través de la historia ha habido muchos enamorados de la Luna, ese bello disco luminoso que encontramos en el cielo todas las noches. Me gusta cómo le hablas a la Luna, como personificándola, intimando con ella. Lindas líneas, llenas de romanticismo.
    Me gusta más este tipo de textos que los cuentos de horror, pero “de todo hay en la Viña del Señor”. Y de todo hay el el blog del señor Afel. 🙂
    Saludos maternales.

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