[EMT] La Mano De Un Dios

Tiempo presente, era de la reencarnación. [Fuego]

Recuerdo #90029040


“Delante de mi iba caminando una jovencita no mayor a 16 años. En sentido contrario, venía un grupo de 10 o 12 jóvenes, entre 16 y 19 años, todos con vestimenta similar, drogándose y gritando. Uno de ellos se acercó a la chica y la acorraló contra la pared. La mirada suplicante de la chica hizo contacto con la mia, en ese momento perdí la noción de cualquier cosa alrededor mio. El grupo de jóvenes cerró filas, impidiendo que la chica saliera de ahí. Me acerqué como quien no quiere la cosa y disimuladamente me colé entre el grupo, alcanzando a escuchar las vulgares palabras del primer cabrón…
– Mami, que rico, ¿cómo te llamas? – escupió el maldito. Los ojos de la chica comenzaron a tornarse cristalinos y llorosos, supe que había llegado el momento.
– ¿Qué te pasa barbaján? – dije burlonamente.
Acto seguido, volteó a mirarme, junto con la bola de perros que le seguían. Todos me observaron retadoramente. 12 a 1, bonito festín tenian enfrente, podrían saciar su hambre de problemas.
– Déjenla en paz, cobardes – espeté
– ¿quién te crees marica? ¿quién eres tú para hablarme así? yo hago lo que quiero – dijo de nuevo él
Reí socarronamente, mientras acumulaba energía en mi mano.
– Te va a cargar la chingada puto, te vamos a partir la madre – dijo otro de ellos
– ¿Estas seguro? – dije adoptando una actitud soberbia y retadora
– A huevo, ya estas muerto por cabroncito – respondió el fachoso drogadícto
– Dudo que entre todos ustedes puedan hacerme algo – dije
La chica no sabía que hacer, seguía en medio de todos, conmigo como escudo humano, pero mi actitud no le decía nada, incluso creo que estaba más atemorizada que al principio.
– Me meo en tí, y nosotros juntos te vamos a joder – dijo el primero
Mis ojos se tornaron rojos en ese instante, un calor emanó de mi cuerpo y todo se volvió rojo.
– Nunca retes a un dios, ni dudes de su mano – dije, mientras un espiral de fuego se formaba en el cielo.
– ¿Cuál dios? – dijo riendo mi adversario
– Yo – respondí mientras me incendiaba

El espiral de fuego que se formaba en el cielo estalló, provocando una lluvia de flamas al rededor de la zona. Las personas comenzaron a gritar y a correr desesperadas, pero nadie podía salir del anillo de fuego formado en derredor.
El grupo de cobardes se atemorizó, pero aun así arremetieron contra mi. Apenas uno intentó tocarme, se quemó la mano
– Error, mal hecho – burleme de él, mientras una bola de fuego aparecía en la palma de mi mano.


Golpee de lleno en la cara a uno de ellos, mientras un par intentaba alcanzarme. Dí un salto, dejando un rastro de fuego detrás de mi el cual incineró a varios de ellos.
Lanzé golpes a cuantos se me pararon enfrente, mientras una cálida pared protegía a la chica y a las demás personas de lo que estaba sucediendo en el gran vórtex de fuego que se cernía bajo la noche
Tras una danza mortal, dejé que 3 de ellos escaparan corriendo, como cobardes chillando por ayuda. El cielo volvió a su habitual color obscuro y la noche volvió a ser la protagonista. La energía desapareció y volví a ser yo. La chica estaba asustada, sin saber que decir. Todos me miraban, presas del pánico por lo que acababan de ver, hasta que me limité a seguir caminando y decir:
– Si les molestan de nuevo, avísenme para darles una “calentadita” –

Dí media vuelta y proseguí mi camino; comenzó entonces a llover, mi fuego interno se apagó mientras caminaba a casa…”

~ Alfred ~

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