[Recetario]¿Enchiladas Verdes? Parte 2

¡Saludos!

Espero que todos se encuentren muy bien.

¿Recuerdan el inicio de la preparación de unas Enchiladas Verdes ? Bueno, pues les traigo la segunda parte de esta interesante receta.

Recapitulemos un poco los pasos que llevábamos:

1.- Lavar los tomates, desinfectar el cilantro, pelar el diente de ajo y quitar la tierra de las cebollas (o lavarlas).

2.- Picar la cebolla y el tomate.

3 y 4.- Acitronar la cebolla.

5.- Retirar del fuego la cebolla acitronada, y picar más cebolla y tomates.

6.- Añadir los cubos pequeños de cebolla y tomate “nuevos” a la acitronada.

7.- Picar el cilantro y añadirlo.

8.- Revolver por un par de minutos, añadir sal al gusto.

9.- Dejar el producto en un lugar fresco, ventilado y con su tapa.

(10 y 11.- Lavar los trastes e irse a dormir).

¡Ahora sí! Continuemos con la aventura. Definitivamente si les cuento el resultado que obtuve, se van a reir mucho… pero mejor, véanlo paso a paso:

12.- Dejar que la mezcla repose por 15 horas (no es que tengan que ser 15 horas necesariamente… pero eso es lo que tuvo que esperar mi preparación antes de que yo regresara de clases a ponerle atención de nuevo XD)

13.- Calentar a fuego medio durante media hora. Revolver la mezcla aproximádamente cada 5 minutos. (El fuego varía según cada estufa). Notarán que mientras está calentándose, irá soltando más jugo (y un delicioso aroma inundará el ambiente).

14.- Retiramos del fuego, NO va a convertirse en salsa por su propia cuenta. Dado que no usamos ni licuadora, ni molcajete aquí hay 2 variantes:

Ok, aceptémoslo: Para este punto ya me había dado cuenta que estas no iban a ser unas enchiladas ordinarias: Es más, ni siquiera llevan chile, así que de enchiladas nadamás tienen la finta de nombre. Fue donde realicé una de esas preguntas que sólo se hacen una vez en la vida: ¿Estoy haciendo bien las cosas, o de plano estoy mal?. Como la respuesta era obvia, decidí que no todo estaba perdido y que aún podía preparar algo rico con todo eso.

Añadan a los ingredientes lo siguiente:

Medio kilo de tortillas.

2 Litros de agua de coco molido (compradas, claro… porque si intento hacerlas, seguro sale algo distinto)

14.1 (Lo que yo no hice): Utilizar un macillo, un molinillo, una cuchara o CUALQUIER cosa con la cual podamos aplastar los topos… digo, los tomates y volver nuestra mezcla un puré/salsa.

14.1.1 Calentar tortillas (dependiendo de las que pensémos comernos), colocar un poco de la salsa en un plato, después llenar las tortillas con queso (o pollo, o jamón… o lo que se nos antoje). Bañar las tortillas con la salsa. Decorar con crema, queso, cebolla, cilantro… ¡o como deseemos!

14.2 (Lo que yo sí hice): Calentar un poco las tortillas.

14.2.1 Añadir queso a las tortillas, calentarlas de nuevo en un intento de quesadillas (recordemos que es queso panela… y no se va a derretir XD) [En total tienen que quedar 3 “quesadillas”.

14.2.2 Dejar una tortilla sin queso.

14.2.3 En un plato, colocar la tortilla suelta como base.

14.2.4 Colocar las 3 “quesadillas” formando un triángulo al centro, con la tortilla base debajo.

14.2.5 Ahora, colocamos la mezcla de tomate, cebolla y cilantro (que debe seguir oliendo deliciosamente) enmedio de las quesadillas; es decir en el triángulo que formamos.

14.2.6 Según nuestra creatividad, podemos darle forma a la mezcla adentro de las quesadillas, quizá un corazón, quizá una carita. Podemos utilizar los recursos adicionales (la crema, el queso sobrante, la cebolla que no habíamos utilizado) para decorar nuestro platillo a nuestro gusto.

Yo intenté hacer un corazón, pero después al querer delimitarlo, se me ocurrió que parecían unas cejas… entonces le puse ojos, nariz y boca. (XD)

15.- Tómenle una foto, tan sólo para demostrar que sí lo hicieron ustedes.


16.- Pruébenlo.

Aquí es donde el paladar de cada uno decidirá el siguiente paso:

17.1 Pongan una sonrisa y digan ¡Oh, está muy bueno!

17.2 Salgan corriendo a vomitar al baño.

En mi caso, me gustó mucho. Aunque huele mucho mejor de lo que sabe, tiene un sabor novedoso y delicisoso (al menos novedoso para mí). Pero claro, a veces uno juzga mal las cosas que uno mismo hace así que me permití invitar a 2 juezas para probar mi experimento.

No pondré aquí las opiniones de las juezas, hasta que ellas mismas vengan a poner su veredicto como comentario (en caso de que deseen hacerlo).

18.- Levanten todo el tiradero resultante de trastes y demás. (Cosa que yo no he hecho aún) XD

Las conclusiones que he obtenido tras este divertido proceso son las siguientes:

1.- Estas no son enchiladas.

2.- No se hacer enchiladas.

3.- Los gusanos de los tomates resisten mucho. Mi pequeña “nueva mascota” sigue viva en su casita-tomate (dentro de una bolsa de plástico). Van a decir que no tengo sentimientos o esas cosas por haber intentado sofocar al gusanito, pero no entraré en detalles de higiene preparando alimentos. El chiste es que han pasado más de 24 horas y el gusanito se sigue moviendo y comiéndose el tomate número 12.

4.- Se ensucian muchos trastes. ¡Y alguien tiene que lavarlos!

5.- Es bueno hacer experimentos, descubres formas nuevas de preparar nuevos alimentos… o de descubrir por accidente como preparar otros.

6.- Se me olvidó rebanar las rodajas de la última cebolla. Así que me la comeré con limón y sal el día de hoy.

Así pues, termina esta historia agradable, de la cual obtuve una rica comida, una tarde encantadora y muchas horas de entretenimiento (junto con un olor delicioso flotando en el aire).

Lo único que me faltó: ¡Las enchiladas!

Ahora no se ¿Cómo bautizar mi nuevo platillo?

Espero ideas y sugerencias 😀

~ Alfred ~

[Recetario]¿Enchiladas Verdes? [Parte 1]

¡Hola!

Antes que nada, ya saben que no acostumbro poner imágenes en mis entradas… pero en esta ocasión me permití tomar unas fotos de la “aventura” para que pudieran reirse un poco. Así que es posible que esta entrada tarde un poco más en cargar para los que lo leen vía blog. (Y desconozco si los lectores vía correo electrónico puedan ver las fotos en su bandeja de entrada o tengan que venir al blog a verlas) Ojo: No puse las fotos en tamaño real, porque son “grandes” así que están en miniaturas. Si quereis verlas en tamaño real, con darle click es más que suficiente (a cada imagen)

Quiero dedicar esta entrada a mi amiga-aprendiz-cuñada-socia-etc Verito, porque el día de hoy me rescató de mí mismo 😛

¡Bienvenidos al blog de cocina del Cheff Alfredo!

XD Definitivamente, lo último que se me hubiera ocurrido es que yo iba a poner una entrada estilo receta de cocina.

Pero me agarró la loquera, y pienso preparar unas enchiladas verdes… y me pareció buena idea venir a compartirles mi experiencia.

Dado que no gozo de asesoría experta, le pregunté al señor buscador “gúgul”.

Tras leer varias recetas (y vaya que eran distintas unas de las otras) decidí preguntarle a mi madre. XD Me dió ideas, y al final logré encontrar crear una receta.

En un recetario “profesional” encontrarán seguramente cantidades en gramos, y por porciones. Pero como yo soy “bien bestia” les traigo una receta para novatos, hecha al tanteo y que es una prueba.

Dejo claro que mi idea es preparar enchiladas para 2 personas (es decir, 2 raciones).

Ingredientes:

12 Tomates verdes (mi madre sugirió tomatillo, pero a las 8 de la noche es muy difícil conseguirlos XD).

3 cebollas pequeñas (en realidad con una basta, pero a un servidor le encanta la cebolla picada)

200 gramos de queso panela (y creo que es demasiado, pero así lo pedí XD)

Crema al gusto.

Un diente de ajo.

Cilantro (un ramito pequeño… porque yo compré demasiado).

Claro, también necesitamos aceite, estufa, sartén o una ollita…

Modo de preparación:

Aquí es donde comienza lo divertido. Y no tanto por cocinar, sino porque si esperan leer una descripción de “arte culinario” están por llevarse un chasco… aquí leereis un “desastre culinario” .

Bien, comencemos:

1.- ¡Muy importante! (definitivamente lo MÁS importante). Hay que lavar los tomates, desinfectar el cilantro, pelar el diente de ajo y quitar la tierra a las cebollas (yo lavo las cebollas… XD).

¿Por qué? Pues sencillamente para evitar enfermedades…. o para descubrir incómodos visitantes en los tomates, como mi querido amigo Kuatakuako (así bautizé al gusanito que venía en uno de los tomates).

Así que debemos revisar cuidadosamente nuestros ingredientes, para no levarnos sorpresas como esta.

2.- Picar la cebolla y el tomate.

3.- Poner la cebolla en la cacerola (u olla) con un poco de aceite (al gusto el aceite… según la grasa que quieran XD).

4.- Acitronar la cebolla. Este término se refiere a darle un ligero toque doradito a la cebolla. No hace falta mucho, con vigilarla y removerla un poco, en un par de minutos estará lista.

¡Bien! Aquí es donde comienza lo interesante.

Una receta normal, diría que hay que agregar los tomates a una cacerola, llenarla de agua, cocerlos un rato, luego picarlos, licuarlos, colarlos, hervirlos y listo… pero esta es la parte donde un servidor experimentará algo nuevo.

¿Qué hice yo?

5.- Una vez acitronada la cebolla, la retiré del fuego (aproximadamente 2 minutos a fuego alto). Mientras tanto, piqué más cebolla y tomates.

En total, piqué 11 tomates (uno se quedó como casita de Kuatakuako). Y 2 cebollas (dejé una para picar más tarde en rodajas).

6.- Cuando mi cebolla acitronada se enfrió, añadí la nueva cebolla y todos los tomates (todo picado en cubos pequeños).

7.- Piqué el cilantro y lo añadí a la mezcla.

8.- Revolví en la cacerolita por un rato, hasta que me aburrí (en realidad fueron como 3 minutos).

8.1 .- Añadí una pizca de sal… sólo por costumbre.

9.- Puse mi cacerolita en un lugar fresco y ventilado, con su tapa.

El olor que emana de esa mezcla, es delicioso… definitivamente sería excelente que vosotros pudierais olerlo en este momento…

10.- Lavé los trastes ocupados (menos la cacerolita que sigue ocupada).

11.- Vine a escribir esta entrada, y ahora me iré a dormir.

¿Eh?

Sí, leiste bien: Ahora me iré a dormir.

¿Qué pretendo?

Que la mezcla suelte todo el jugo del tomate, junto con la mitad de cebolla acitronada, y la cebolla fresca (repito: huele delicioso).

Mañana, será cuando intentaré apachurrar los tomates y coceré la mezcla, para ver si logro que se convierta en salsa.

Si logro mi objetivo, comeré enchiladas… de lo contrario, serán tacos de tomate con cebolla. XD

En la segunda parte, les contaré como cocí la mezcla (y por cuanto tiempo) etcétera…

Sólo espero que sea lo que sea, sepa tan exquisito como huele.

¡Buenas noches!

Nos vemos en la segunda parte ^^

~ Alfred ~