Árboles

Hay algo en este lugar que hace que quieras enamorarte, tal vez sea el fresco que se siente al cruzar tus pulmones, o la brisa suave que toca tu rostro. Pero pienso que en realidad es la simplicidad que sientes a través de los árboles, y el hecho de que pocas personas se preocupan por ellos. Es aquí en donde besé por primera vez al amor de mi vida, y es aquí donde mi primer retoño aprendió a caminar. Es también aquí, donde vi pasar los mejores años de mi vida, a la par con que miraba el horizonte lleno de esperanza, cada año que volví para observar el atardecer en otoño.

 

Queridos árboles, ustedes siempre han estado a mi lado, y al lado de el resto del mundo. Gracias por su compañía silenciosa, por sus mensajes en las hojas, por sus colores adecuados y por protegernos de nosotros mismos.

 

Nos vemos el año que viene.

 

~ Alfred ~

Katelyn.

¡Hola!

En esta ocasión voy a compartir con ustedes un breve “cuento”. Pongo la palabra cuento entre comillas, porque en realidad es una anécdota de otra persona. Originalmente la leí en un sitio de internet, en otro idioma, pero me gustó tanto que decidí traducirla y compartirla con ustedes.

Si son personas sensibles, tengan su paquete de pañuelos a la mano, porque es triste. Bella, pero triste.

Espero les guste.

 

Original history by user “AnOakTree” , published at “r/AskReddit”,  at Reddit dot com. Translation by Alfredo Cervantes Guzmán.

 

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¡Rayos!, Katelyn es perfecta. Ella es todo lo que siempre quise en una chica. Estuvimos juntos por siete meses y cada segundo era como estar en el cielo. Supe desde nuestra primera cita que debía casarme con ella. Empecé a ahorrar por un anillo desde entonces. Ella era la indicada. Pasamos cada momento posible escalando y disfrutando los bosques alrededor de mi pequeña casa en una reserva en Carolina del Norte. Jamás olvidaré la manera en que su cabello se acomodaba perfectamente sobre su rostro cuando el sol la bañaba con sus rayos a través de los árboles. Podíamos ir a acampar y jamás – jamás – pude ser más feliz que cuando despertábamos y mirábamos el amanecer desde la puerta de nuestra pequeña casa de acampada.
Aún mientras conducía hacia el consultorio médico, ella mantenía una actitud positiva y alegre, cantando cualquiera que fuese la melodía que sonaba en el radio, y dejando que su cabello bailara con el aire del otoño a través de las ventanas del automóvil. Aún cuando no se sentía bien, Katelyn se negaba a dejar de sonreír de esa manera tan hermosa y característica de ella. Su boca brillaba siempre. La única vez que vi su sonrisa caer, fue cuando el médico nos dijo que tenía cáncer. De inmediato tomé el dinero que había estado ahorrando para el anillo y lo utilicé para pagar el tratamiento médico. No teníamos mucho dinero, pero su vida valía todo.
Durante los siguientes tres meses, el brillo de Katelyn fue desapareciendo, su cabello se caía, y su cuerpo se debilitaba más y más, pero su espíritu permanecía fuerte. Tomé su mano y permanecí a su lado. Cuando finalmente murió, sentí que mi alma se fue con ella. Extraño nuestras acampadas, extraño sus divertidas bromas y sus lindas sorpresas, pero más que nada, extraño a mi amiga, y la otra mitad de mi corazón en que se convirtió ella.
Siempre que pienso en Katelyn, no pienso en las máquinas que intentaron arduamente mantener su corazón latiendo y sus pulmones respirando, o los tratamientos sinfín. No puedo sino recordar aquellas veces en que el sol brillaba luminosamente a través de los árboles, siendo atrapado entre su cabello e iluminando su rostro.
Así es como decidí recordarla. No como alguien que enfermó, sino como mi mejor amiga y la parte más brillante de mi alma.
Eso, es lo que la hizo perfecta.
~ Alfred ~

Tras las montañas en Otoño.

Parece que fue ayer, cuando tuviste que partir y yo tuve que quedarme. Era un día cálido y soleado, pero el corazón me pesó como una piedra. Nunca pudiste decirme a dónde ibas, y yo no quise preguntar.

Ahora sé que en la vida se tiene una sola oportunidad y lo mejor es aprovecharla bien.

Cuando las montañas se vistan de otoño, y los océanos se desborden, seguiré buscándote.

Hay una cosa que me quedé con ganas de decir, un breve “te quiero” antes de partir.

Cada noche correspondiente a esta fecha, intento buscarte de nuevo. Camino las viejas calles, con la esperanza de encontrarte por un segundo. Repito nuestros antiguos hábitos, pero nunca estás. Difícil es aceptar que así será por siempre.

Los pies caminan solos y me llevan a un lugar frío donde por fin te encuentro. Un lugar donde no pasa el verano, ni salen las flores en primavera. Estoy aquí, sentado junto a tu tumba y te canto esta canción:

♫ When the mountains fall, and the oceans flood, I’m still in search of you.

Only thing I want to say: I’m still in love with you.  ♫

La vida terminó para ti tres veranos atrás. Y ciertamente, la muerte se me ha negado desde hace 3 otoños.

Espero el día en que pueda acompañarte de nuevo, en que tengamos el mismo viaje a la par. Hasta entonces, puedo permitirme venir cada año y desahogar tu ausencia.

♫ One last thing I want to say… I’m still in love with you. 

Hasta el próximo año.

~ Alfred ~