El valor de un beso.

¿Sabes cuánto valen mis besos para ti?, mucho más que todo lo que pudiésemos comprar en toda la vida.

Un breve y sencillo pensamiento que quizá parezca bello para ti, así como yo pienso que es menos bello que aquello que lo inspira: ¡esos besos tuyos que tanto me gustan!

Ojalá pudiese dejarte sin palabras, para tomarlas a cambio de los suspiros que me robas cada día, cada aliento que te persigue. Aunque, si me llevo tus palabras, no podrás decir que me quieres. Sin embargo, aún sin palabras, serás tú la encargada de decírmelo como la vez primera, con tu mirada, con esos ojos que tanto me gustan, aquellos que aún en la obscuridad de la noche brillan para decirme mil y un cosas. Y serán esos mismos ojitos los que se quedarán a mi lado, unidos con las bellas palabras que me guían y acompañan. Serás tú con tus ojos la que me diga lo que siente. Y es que ahora, no sólo te pertenecen mis palabras, sino todas mis verdades y pensamientos.

Si tan sólo has logrado ya, ver a través de mis ojos, entonces no habrá nada que ocultar, pues todo lo sabrás leyendo en ellos. Te daré todo el poder del mundo a cambio de algo que no necesito pedir, tendrás en tus manos algo que es tan valioso como para que valga la pena aclararlo. Algo que es único y que nadie más tiene.

Tan sólo dame un beso más y toma para siempre mis pensamientos, mis sueños y mi corazón, que ahora son tuyos.

 

~ Alfred ~

 

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Y dile al viento…

¡Hola!

El día de hoy voy a compartir con ustedes un pequeño cuentito que publiqué a través de 5 tweets.

Espero que les guste. 🙂

(¡Gracias por leer y comentar!)

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Las nubes, felices de tener a la Luna entre ellas, llovieron de gusto. Y ahí me quedé, pensándote bajo la lluvia.

Le pregunté al viento si podía soplar un pequeño mensaje hasta ti. Asintió gustoso con una ráfaga que sacudió los árboles.

Tomé en mis manos una pequeña hoja y le dije en voz bajita lo que quiero que escuches. Después dejé que se la llevara el viento.

Así que, si en estos días ves al aire sacudir los árboles, recoge sus hojas y pregúntales si tienen algo para ti.

Tarde o temprano, el susurro del viento te dirá cuánto te quiero.

~ Alfred ~

Tras las montañas en Otoño.

Parece que fue ayer, cuando tuviste que partir y yo tuve que quedarme. Era un día cálido y soleado, pero el corazón me pesó como una piedra. Nunca pudiste decirme a dónde ibas, y yo no quise preguntar.

Ahora sé que en la vida se tiene una sola oportunidad y lo mejor es aprovecharla bien.

Cuando las montañas se vistan de otoño, y los océanos se desborden, seguiré buscándote.

Hay una cosa que me quedé con ganas de decir, un breve “te quiero” antes de partir.

Cada noche correspondiente a esta fecha, intento buscarte de nuevo. Camino las viejas calles, con la esperanza de encontrarte por un segundo. Repito nuestros antiguos hábitos, pero nunca estás. Difícil es aceptar que así será por siempre.

Los pies caminan solos y me llevan a un lugar frío donde por fin te encuentro. Un lugar donde no pasa el verano, ni salen las flores en primavera. Estoy aquí, sentado junto a tu tumba y te canto esta canción:

♫ When the mountains fall, and the oceans flood, I’m still in search of you.

Only thing I want to say: I’m still in love with you.  ♫

La vida terminó para ti tres veranos atrás. Y ciertamente, la muerte se me ha negado desde hace 3 otoños.

Espero el día en que pueda acompañarte de nuevo, en que tengamos el mismo viaje a la par. Hasta entonces, puedo permitirme venir cada año y desahogar tu ausencia.

♫ One last thing I want to say… I’m still in love with you. 

Hasta el próximo año.

~ Alfred ~